Superar una crisis creativa

  • Carles Marsal

Las crisis creativas pueden aparecer en cualquier momento, sin previo aviso. Aprender a superarlas puede ser muy frustrante, pero no es imposible.

Hay mil razones por las que cualquiera de nosotros puede pasar por una crisis creativa. Desde tener demasiada carga de trabajo, problemas personales, el estrés, incluso por auto exigirse demasiado o tener el síndrome del impostor, entre otros sentimientos subjetivos.

Yo también he pasado por ese desierto creativo, un desierto en el que nada parece suficientemente bueno o, simplemente, en el que la creatividad brilla por su ausencia. Y se pasa mal, muy mal, más aún si te ocurre en mitad de un proyecto exigente, con tiempos ajustados, como fue mi caso más notable.

Recuerdo estar a las 2 de la mañana frente al monitor, sin poder hacer nada que me pareciera suficientemente bueno. Entre el cansancio, la intensidad y el poco tiempo para hacerlo, me entró la llorera y decidí que aunque me quedaba solo un día para entregar, tenía que parar.

Me duché y me fui a dormir, de nada serviría estar muerto de cansancio al día siguiente si por mucho que lo intentara no conseguía mi propósito. A las 6 de la mañana me desperté y vi claro lo que tenía que hacer, me lancé a bocetarlo y una vez lo hube plasmado, no me quedó más que desarrollarlo. Pero la cosa no fue tan fácil, esa oleada creativa fue temporal y en nada volví a estar falto de ella.

Si hace tiempo que me sigues, puede que recuerdes que me despedí durante unos meses de mis redes sociales, pues fue por eso. Necesitaba pararme para resituarme y sobre todo, para ver como superar esa situación.

De eso hace muchos años, pero saqué importantes conclusiones que hoy os comparto, ya no solo por si estáis pasando por esa situación, caso en el que espero seros de ayuda, Sino por si os llegara a ocurrir en un futuro.

¿Por qué me está ocurriendo esto?

Esa primera pregunta tiene trampa, dependiendo de tu personalidad puedes caer en el juego de culpar a factores externos o internos sin reflexionar, para justificar una situación que no sabes controlar. En muchos casos las crisis no vienen dadas por nada que uno haya hecho, no somos responsables directos de ellas, y en otras ocasiones es todo lo contrario.

Mejor preguntarse con total sinceridad si estamos en situación de poder crear. La creatividad no es un interruptor que podemos encender y apagar, se entrena y aun así, es caprichoso, voluble y tremendamente cambiante. A eso hay que sumarle que ciertas situaciones dificultan que se genere un entorno de creatividad, y depende de cada persona.

Factores internos

Son los factores más importantes para que puedas estar en disposición de desarrollar tu creatividad. Es importante que descanses, que comas bien y que estés emocional y físicamente en equilibrio. Nada más. Todo lo que rompa eso, hará que peligre tu creatividad.

Factores externos

Estos se encargan de minar los factores internos, por lo que solo te traerán problemas y dificultarán que veas con claridad cómo avanzar. Demasiada carga de trabajo, pasar una situación personal compleja, estrés, tiempos de trabajo demasiado cortos, etc. son cosas que van a interponerse en tu creatividad, y si no es el caso, a la larga lo harán.

¿Soy consciente de mis capacidades?

Ahí está la perspectiva y la realidad, seamos sinceros y no nos perdamos en juicios subjetivos. ¿Tengo la capacidad de desarrollar este proyecto?, ¿ofrezco un trabajo de calidad?, ¿Soy una persona resuelta y con iniciativa?, ¿soy la persona adecuada para este trabajo?

Debemos tener muy claros nuestros límites, no todo el mundo sabe de todo, ni todo el mundo sirve para todo. Conocer nuestras capacidades es lo más importante para ver si hemos descuidado algo, si hemos tergiversado una idea sobre nosotros, casos en los que tenemos un aprendizaje que hacer: ¿Creo que no tengo más que aprender? ¿soy mediocre y no vale la pena esforzarse? ¿puedo asumir cualquier proyecto? ¿puedo trabajar eficientemente sin parar?

En este punto, también te recomiendo que compartas lo que te está ocurriendo, te sorprenderá saber cuántas personas han pasado por ello antes que tú, seguro pueden ayudarte.

Alejarse de la fuente de agua sucia

Una vez has definido todos los puntos anteriores, se vuelve tremendamente evidente que es lo que falla. Del mismo modo en el que deberías alejarte del agua sucia aunque tuvieras sed, debes aprender a alejarte de aquellas situaciones, personas, condiciones, estados mentales, etc. que impidan que trabajes de una forma creativamente plena. A mi siempre me ha funcionado alejarme del lugar de bloqueo, hacer ejercicio al aire libre, tomarme un tiempo en plena naturaleza, y tantas otras cosas que me gustan y me hacen disfrutar.

Tiempo

Alejarse ayuda a reflexionar, sana y aclara tu mente y te predispone a que la creatividad fluya de nuevo. Solo necesitarás una cosa más, el suficiente tiempo para que se reponga. No hay una medida concreta, pero será la necesaria para ti y créeme que, con la suficiente paciencia, volverá.

Por supuesto, la creatividad se puede entrenar (algo que podemos hablar largo y tendido). No es un factor plenamente fortuito, como una musa de la que todos dependemos, pero tenemos herramientas para hacer que vuelva si nos ha abandonado.

Desarrolla tu creatividad con los pinceles

Quizá no te lo hayas planteado, pero una buena forma de trabajar las crisis creativas es aprendiendo cosas nuevas. El curso Dominando los pinceles digitales te ayudará a sacar el máximo partido a los pinceles, y también a desarrollar tu creatividad mediante distintas prácticas guiadas, diseñadas para que se adapten a tu forma de aprender.

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