Cómo detectar cursos "caca"
- Carles Marsal
En la serie Dr. Slump, Arale era experta en encontrar cacas... pero quizá no es tan evidente encontrar cursos "caca", o si más no, saber si lo son.
Seamos claros, hay una cantidad enorme de cursos que no son más que un envoltorio sin contenido de calidad (o vacíos directamente), a precios absurdamente baratos y con ningún ánimo pedagógico. Y mi contundencia viene dada porque cada vez se da más esta situación. El mercado está saturado de cursos de todo tipo, y algunos rozan lo absurdo con la excusa de vender más y más sin importar ni el qué ni cómo se enseña.
Por eso he querido crear esta pequeña guía para saber cómo son este tipo de cursos, cómo detectarlos, en qué consisten y de que manera ahorrarte el disgusto de comprar algo que no solo no necesitas, sino que te decepcionará:
Duración demasiado corta: Mucha atención a los cursos que duran alrededor de una hora o menos. ¿Cómo es posible desarrollar cualquier tema en semejante tiempo? He llegado a ver cursos de 20 minutos que te prometen convertirte en un experto de esto y aquello. Simplemente, no puede ser. Cualquier contenido requiere de un trabajo para que sea entendible y comprensible. A menos que sea un curso tipo "Aprende a abrir y cerrar puertas", no tiene sentido. Y fuera bromas, hay miles de cursos de este estilo.
Crean una necesidad que no tienes: Así es, muchos cursos ponen de manifiesto tu falta de conocimientos en una materia en concreto sin más. Un curso no debe buscar crearte una necesidad y hacer hincapié en ello una y otra vez, sino mostrarte la solución a algo sin forzar en ti ninguna presión. Si realmente es un curso para ti, ya lo decidirás tú.
Demasiada presentación: Quizá te has dado cuenta de que algunos cursos introducen demasiado los contenidos que aprenderás y a la hora de entrar en materia, esa duración es menor que la introducción. Al final, de un curso de 2 horas, es fácil que entre media hora a una hora, el contenido esté vacío de valor. Te darás cuenta a las 2 o 3 lecciones.
Plataformas con miles de cursos: Es inevitable, las plataformas con miles de cursos no buscan la calidad, sino el volumen. No creas que son garantía de nada por tener una marca reconocida o una buena imagen visual, eso nada tiene que ver con el contenido del curso. Y no sólo implica eso, también confunde ya que hay tanta oferta de lo mismo, que es casi imposible diferenciar un curso de otro parecido.
Experto en la materia, ¿o no?: No siempre el que dice ser experto en la materia lo es. Es así, en la mayoría de casos es una cuestión de vender esa idea para convencer y lograr que pases por caja. Mi recomendación es que busques al profesor, investiga en que proyectos ha intervenido, que experiencia tiene y si es reconocido en su ámbito.
Un gran profesional no es lo mismo que un buen profesor: Algo que pocas veces se tiene en cuenta o se valora. Ser bueno en algo no implica que se tenga la capacidad de transmitir ese conocimiento. Lo más importante no es enseñar lo que uno sabe hacer, ni mostrar lo bien que uno trabaja o todo lo que uno sabe. Lo más importante en cualquier formación es saber transmitir ese conocimiento, sino, lo demás importa poco.
Lo primero no es el estudiante: Ligado con el punto anterior, en muchos cursos no se tiene en cuenta que el estudiante tiene que aprender. Parece simple, ¿verdad? Pues no lo es. Todo curso tiene que estar organizado y preparado para que ese proceso sea fluido y adaptado al estudiante. ¿Alguna vez te ha pasado que tras un curso, o una clase, sales pensando que no has entendido nada? Ahí lo tienes.
Contenido desorganizado: El contenido debe estar meticulosamente organizado y los recursos tienen que venir a cuento. No sirve de nada llenar un curso de información sin valor en relación a lo que se está aprendiendo por el simple hecho de engordar el contenido. Y por supuesto, este debe tener un sentido, un hilo argumental que permita que el estudiante vaya profundizando cada vez más.
Intrusismo: La formación ha crecido mucho a nivel online, al principio éramos pocos, pero el tiempo y las grandes plataformas han permitido que cualquiera pueda enseñar cualquier cosa. Es distinto enseñar lo que uno lleva años haciendo, a lo que uno se dedica profesionalmente, que enseñar algo que uno cree que venderá y aprenderlo para vender un curso. El enfoque es diferente y es por eso que aparece tanto intrusismo y gurú de turno.
Promesas falsas: Todos aquellos cursos que te prometan resultados abrumadores en poco tiempo o con poca dedicación por tu parte, te están vendiendo lo de siempre. Nada que realmente tenga valor se consigue sin esfuerzo o en poco tiempo, menos aún en la formación. Cualquier disciplina requiere tiempo y práctica para aprender y llegar a mejorar.
Espero que estos consejos te sirvan para diferenciar la buena formación de todos esos cursos "caca" que corren por ahí. Sin dejarte engañar, engatusar ni maravillar por nada más que un buen contenido que te vaya a enriquecer, con profesionales con grandes capacidades pedagógicas, que sepan transmitir, y que realmente te ayuden a alcanzar los conocimientos que necesitas.
Suscríbete a mi newsletter
Únete para recibir posts como este directamente en tu email junto con novedades, ofertas especiales y contenidos sobre arte digital.